viernes, 4 de julio de 2008

Mi profesor, don Juan Díaz

El 22 de febrero de 2008, AULACE, la asociación de alumnos del Aula de Mayores de la Universidad de Granada en Ceuta, organizó un homenaje a la figura de Juan Díaz Fernández. Haremos más referencias a este acto en el blog, pero hemos elegido para empezar un fragmento de una de las intervenciones que tuvieron lugar en el mismo, porque hace referencia a la faceta más conocida de Juan Díaz, su labor como profesor (lo fue primero en las enseñanzas medias y finalmente en las universitarias). Las palabras fueron pronunciadas por una antigua alumna, Loli Morales, y reflejan fielmente cómo era Juan en su labor docente: un profesional que sabía ir más allá de la disciplina impartida, para abrir los ojos de sus alumnos al mundo de la cultura en su sentido más amplio. Gracias Loli, desde este rincón dedicado a Juan, por tus palabras.


(...) Esta persona que les habla, fue alumna de don Juan Díaz, en el I.N.E.M. (Instituto Nacional de Enseñanza Media) femenino, ya que las aulas de las chicas se encontraban en otro ala del edificio, (separada de los chicos).
Una de las asignaturas que recibía de don Juan era Geografía Universal. A pesar de mi corta edad (12 años) y haber transcurridos 43 años, nunca me he olvidado de él, ni como profesor ni como persona.
Como profesor no le he olvidado nunca, por su forma de dar las clases y su tipo de enseñanza; entonces no había los avances de hoy en día como diapositivas, ordenadores, etc., a él no le hacían falta estos adelantos, sólo le bastaba una pizarra y una tiza, lo mismo dibujaba la bola del mundo y te explicaba los trópicos, que el mapa de España con las borrascas, isobaras, el anticiclón de las Azores, etc.
Siempre que comenzaba a dibujar algo, volvía la cabeza hacia los alumnos y nos decía “esto os sonará a chino”, pero ya veréis qué pronto lo vais a entender. Cuando te explicaba los países, los ríos, o los accidentes montañosos, parecía que te estaba contando algo que él había vivido y a sus alumnos nos transportaba hacia el lugar que explicaba; yo solía decir que sus enseñanzas eran un viaje hacia la Geografía.
Cuando alguna alumna le preguntaba sobre algo que no venía plasmado en los libros de textos él te lo explicaba, pues le encantaba ampliar nuestros conocimientos.
Era un gran conversador, siempre ha sabido escuchar y hacerse escuchar por sus alumnas; no por eso dejaba de exigir la parte que le correspondía como profesor (disciplina y todo lo que conlleva), así como poner las notas que correspondían o merecían sus alumnas. Si se encontraba alguna alumna por los pasillos en horas de clase, la conducía a la Jefatura de Estudios, pero por eso no iba a dejar de ser nuestro querido profesor: con el tiempo reconocemos que esto era por el bien nuestro.
Si hay algo que recuerdo, es que para don Juan era lo mismo la alumna más aplicada que la que menos, el trato era por igual hacia todas, creo que su interés era que todo lo que nos enseñaba o transmitía no lo olvidáramos.
Pero la relación de profesor-alumna no quedaba en el Instituto, paseando por las calles de Ceuta, era encontrarte con don Juan y siempre nos saludaba, creo que tenía una memoria tan grande que recordaba y se acordaba de sus alumnos, incluso cuando habían transcurridos años después de haberle dado clase. Recuerdo que a veces estaba rodeado de alumnos y alumnas, conversando como si fuese un alumno más. Pasaron los años, y siempre que nos encontrábamos con Don Juan, era una gran alegría mutua, yo creo que el disfrutaba cuando les saludábamos.
A pesar de haber transcurridos unos años y que yo solo era una niña, tengo grabado su estilo de enseñanza, tan amena que si le prestabas atención a sus clases difícilmente se te podía olvidar.
Recuerdo como don Juan debía disfrutar paseando por las calles de su Ceuta, en una ocasión le dije “don Juan, usted forma parte del paisaje de Ceuta”, y aunque ahora ya no le vemos pasear físicamente, si le recordaremos aquellos que tuvimos el honor de conocerlo y llevarnos en el recuerdo un poquito de él.
Para esta persona que os esta hablando, el haber conocido a don Juan Díaz, es un regalo que la vida me hizo: tenerlo como profesor y como una persona sencilla al que siempre recordaré.

Loli Morales

[La foto: Juan Díaz, en su aula. Autor desconocido. Fecha incierta, probablemente en los años 60]